Los trastornos de ansiedad —como la ansiedad generalizada, crisis de pánico, fobias específicas, ansiedad social, trastorno obsesivo-compulsivo o ansiedad por separación— son mucho más que «preocuparse demasiado». Se manifiestan como una activación constante del sistema de alarma del cuerpo: taquicardia, sudoración, temblores, sensación de ahogo, pensamientos catastróficos, evitación de situaciones, inquietud motora o muscular, fatiga, problemas de concentración y sueño alterado. Estos síntomas generan un sufrimiento significativo, interfieren en la vida diaria, laboral, social o familiar, y a menudo se acompañan de somatizaciones o comorbilidades como depresión.

En mi práctica como psiquiatra especializada en psicoterapia psicoanalítica, formación en EMDR, terapia familiar y experiencia en trauma (incluyendo transgeneracional y político), abordo la ansiedad reconociendo que no es solo un «exceso de preocupación», sino una respuesta desadaptativa que puede tener raíces en experiencias tempranas, traumas no resueltos, patrones inconscientes o vulnerabilidades relacionales. Mi enfoque integra mente, cuerpo y contexto para no solo reducir síntomas agudos, sino resolver las causas profundas, logrando una calma sostenible y mayor resiliencia emocional.

La Evaluación Inicial: Entendiendo la Ansiedad en su Contexto Completo

Todo comienza con una evaluación integral en consulta (presencial en Valparaíso o Viña del Mar, o por videoconsulta). Exploro la historia del paciente: inicio de los síntomas, desencadenantes, intensidad, duración y cómo se entrelaza con la vida personal, familiar y social. Pregunto por patrones de apego, eventos estresantes o traumáticos previos, y síntomas asociados como insomnio, crisis de pánico o fobias.

Realizo una entrevista detallada para diferenciar tipos de ansiedad (generalizada, pánico, fóbica, etc.) y evaluar comorbilidades. Si es necesario, solicito interconsultas o exámenes para descartar causas orgánicas (tiroides, cardíacas). Explico claramente cualquier indicación farmacológica temporal —como antidepresivos ISRS (sertralina, escitalopram) o ansiolíticos de bajo riesgo para síntomas agudos—, incluyendo duración, posibles efectos adversos y su rol como apoyo mientras avanzamos en la terapia profunda. La alianza terapéutica es esencial: creo un espacio cálido, seguro y sin juicios donde el paciente pueda expresar el miedo sin sentirse abrumado.

La Fase Terapéutica: Liberando la Ansiedad desde lo Inconsciente y lo Somático

El tratamiento combina psicoterapia profunda con herramientas específicas para reprocesar y regular la ansiedad.

  • Psicoterapia Psicoanalítica:

    Esta es la piedra angular. A través de sesiones regulares, usamos asociaciones libres, análisis de sueños y exploración de patrones relacionales para acceder a conflictos inconscientes que alimentan la ansiedad (miedos de abandono, culpa, rabia reprimida o experiencias tempranas). Por ejemplo, una ansiedad generalizada podría vincularse a inseguridades infantiles o traumas transgeneracionales. Al verbalizar y comprender estos mecanismos en un entorno empático, el paciente gana insight, reduce la hiperactivación y desarrolla defensas más adaptativas. Este proceso gradual disminuye la intensidad de los síntomas y fortalece la capacidad de tolerar la incertidumbre.

  • EMDR para Ansiedad Ligada a Traumas o Crisis:

    Cuando la ansiedad surge o se intensifica por eventos traumáticos (pérdidas, abusos, accidentes o estrés acumulado), incorporo EMDR. Esta técnica reprocesa recuerdos angustiantes que mantienen la respuesta de alarma. Durante las sesiones, focalizamos en imágenes, creencias negativas («no estoy a salvo», «algo terrible va a pasar») y sensaciones corporales, mientras realizamos estimulaciones bilaterales. Esto desensibiliza el impacto, transforma pensamientos catastróficos y libera tensiones somáticas, siendo especialmente efectivo para crisis de pánico o fobias con componente traumático.

  • Enfoques Complementarios y Prevención:

    Si hay dinámicas familiares o transgeneracionales involucradas, incluyo perspectivas de terapia familiar. Recomiendo prácticas diarias como mindfulness corporal, técnicas de respiración, grounding o regulación autonómica para manejar la ansiedad en el momento. El tratamiento es flexible: sesiones semanales o quincenales, con duración variable (meses en casos reactivos, más prolongado en crónicos), ajustado al ritmo de cada persona.

Resultados y Bienestar Sostenible: De la Alarma Constante a la Tranquilidad Duradera

Con este abordaje, los pacientes suelen experimentar alivio progresivo: menos crisis de pánico, reducción de preocupaciones rumiantes, mayor tolerancia a situaciones temidas y mejor calidad de vida. La ansiedad deja de dominar y se convierte en una señal manejable. Lo valioso es la prevención: al resolver raíces profundas, se gana herramientas para enfrentar futuros estresores sin descompensaciones.

Ofrezco atención ética, empática y confidencial, con aranceles diferenciados según necesidades. Si la ansiedad te genera malestar constante, agotamiento o limitaciones en tu vida diaria, contáctame para una evaluación inicial. Juntos podemos trabajar en recuperar esa calma interna que mereces.

¡Agenda tu cita hoy y comienza a respirar con mayor libertad! Visita drasantamaria.cl o escríbenos directamente. La ansiedad se puede transformar con el acompañamiento adecuado.