Los trastornos del ánimo (o trastornos afectivos) incluyen principalmente la depresión mayor, el trastorno depresivo persistente (distimia), el trastorno bipolar (tipo I y II) y otras variantes como episodios mixtos o ciclotimia. Se caracterizan por alteraciones significativas y persistentes en el estado de ánimo: tristeza profunda, anhedonia (pérdida de placer), fatiga extrema, sentimientos de inutilidad o culpa excesiva, cambios en el apetito y sueño, ideas de muerte o suicidio en la depresión; y en el bipolar, alternancia con episodios de euforia, irritabilidad, energía excesiva, disminución de la necesidad de dormir, grandiosidad o conductas de riesgo en fases maníacas o hipomaníacas.
Como psiquiatra con enfoque en psicoterapia psicoanalítica, formación en EMDR, experiencia en trauma complejo (transgeneracional y político) y atención a trastornos del ánimo, veo estos cuadros como expresiones de desequilibrios profundos: biológicos, pero también emocionales, relacionales y contextuales. Traumas no resueltos, pérdidas, estrés crónico o vulnerabilidades inconscientes pueden precipitar o mantener estos episodios. Mi objetivo es no solo estabilizar el ánimo con tratamientos farmacológicos cuando es necesario, sino integrar terapia profunda para resolver causas subyacentes, prevenir recaídas y fomentar un bienestar sostenible.
La Evaluación Inicial: Comprender el Ciclo del Ánimo y sus Raíces
El proceso inicia con una evaluación integral en consulta (presencial en Valparaíso o Viña del Mar, o por videoconsulta). Exploro la historia del ánimo: inicio de episodios, duración, frecuencia, desencadenantes, patrones familiares (herencia o transgeneracionales), comorbilidades (ansiedad, trauma, somatizaciones) y impacto en la vida diaria.
Realizo una entrevista detallada para diferenciar depresión unipolar de bipolar (importante por el riesgo de inducir manía con antidepresivos solos), evaluar gravedad y riesgo suicida. Si es necesario, solicito interconsultas o exámenes para descartar causas orgánicas (tiroides, etc.). Explico claramente el tratamiento farmacológico: estabilizadores del ánimo (como litio, valproato o lamotrigina) para bipolar, antidepresivos ISRS o atípicos para depresión, con monitoreo estricto de efectos adversos, interacciones y duración. Estos fármacos actúan como puente para estabilizar mientras avanzamos en la terapia. La alianza terapéutica es clave: un espacio seguro y empático para explorar el dolor sin juicio.
La Fase Terapéutica: Estabilizando y Transformando desde lo Profundo
El tratamiento combina manejo farmacológico con psicoterapia para una recuperación integral.
- Psicoterapia Psicoanalítica:
Central en mi abordaje. A través de sesiones regulares, exploramos asociaciones libres, sueños y patrones relacionales para acceder a conflictos inconscientes que perpetúan los ciclos (culpa, rabia reprimida, pérdidas no elaboradas o traumas tempranos). En depresión, ayudamos a procesar el duelo o la baja autoestima; en bipolar, a reconocer señales tempranas y manejar la vulnerabilidad. Este proceso gradual reduce la intensidad de episodios, fortalece la resiliencia y mejora la regulación emocional.
- EMDR para Componentes Traumáticos del Ánimo:
Cuando episodios depresivos o mixtos están ligados a traumas (abusos, pérdidas abruptas, eventos políticos), incorporo EMDR. Esta técnica reprocesa recuerdos dolorosos que mantienen la disregulación afectiva. Focalizamos en imágenes, creencias negativas y sensaciones corporales con estimulaciones bilaterales, desensibilizando el impacto y facilitando una integración adaptativa. Es efectivo para reducir recaídas en cuadros con trauma subyacente.
- Enfoques Complementarios y Prevención:
Incluyo perspectivas de terapia familiar si hay dinámicas transgeneracionales o relacionales involucradas. Recomiendo higiene del sueño, rutina diaria, mindfulness y monitoreo de síntomas para detectar fases tempranas. El tratamiento es flexible: sesiones semanales o quincenales, con duración variable (meses en depresiones reactivas, largo plazo en bipolar para prevención), ajustado al paciente.
Resultados y Bienestar Sostenible: Hacia la Eutimia y una Vida Plena
Con este enfoque, los pacientes suelen lograr estabilización: reducción de episodios depresivos o maníacos, mayor energía en fases eutímicas, mejor funcionamiento y calidad de vida. En bipolar, el énfasis en prevención evita ciclos graves; en depresión, se recupera el placer y el sentido. Lo valioso es la prevención: al resolver raíces profundas, se gana herramientas para manejar vulnerabilidades sin descompensaciones.
Ofrezco atención ética, cálida y confidencial, con aranceles diferenciados según necesidades. Si estás atravesando episodios de ánimo bajo persistente, altibajos intensos o sospechas de trastorno bipolar, contáctame para una evaluación inicial. Juntos podemos trabajar en recuperar el equilibrio emocional que mereces.
¡Agenda tu cita hoy y comienza el camino hacia la estabilidad! Visita drasantamaria.cl o escríbenos directamente. El ánimo puede fluctuar, pero con acompañamiento adecuado, la recuperación y el bienestar son posibles.