El trauma psicológico y el Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT) surgen tras la exposición a eventos abrumadores que amenazan la integridad física o psicológica: accidentes graves, violencia, abusos, desastres, experiencias de guerra, violaciones a los derechos humanos o traumas acumulativos (como el trauma complejo o transgeneracional). Los síntomas incluyen recuerdos intrusivos (flashbacks), pesadillas, evitación intensa de recordatorios, hipervigilancia, irritabilidad, disociación, entumecimiento emocional, culpa excesiva o sensación de amenaza constante, que persisten más allá de lo esperado y afectan gravemente la vida diaria, las relaciones y el bienestar.
Como psiquiatra con especialización en psicoterapia psicoanalítica, formación en EMDR, experiencia en trauma complejo, transgeneracional y político, y reconocimiento por trabajos en daño transgeneracional en trauma psíquico, mi práctica se centra en acompañar a personas que han sufrido estos impactos profundos. El trauma no es solo un «recuerdo doloroso»: altera el procesamiento cerebral y somático, dejando al cuerpo en estado de alerta perpetua. Mi enfoque busca no solo aliviar síntomas, sino reprocesar el trauma para lograr una reparación integral, restaurar la seguridad interna y fomentar resiliencia sostenible.
La Evaluación Inicial: Reconociendo el Impacto del Trauma en Todas sus Dimensiones
El proceso comienza con una evaluación integral en consulta (presencial en Valparaíso o Viña del Mar, o por videoconsulta). Exploro la naturaleza del trauma (único o repetido), su timing, síntomas actuales y cómo se entrelaza con la historia vital: traumas previos, dinámicas familiares, transgeneracionales o contextos de vulnerabilidad social/política.
Realizo una entrevista detallada para identificar síntomas nucleares (intrusiones, evitación, hiperactivación, cambios negativos en cogniciones y estado de ánimo) y comorbilidades frecuentes (depresión, ansiedad, somatizaciones, trastornos del sueño). Si es necesario, solicito interconsultas o exámenes para descartar factores orgánicos. Explico cualquier apoyo farmacológico temporal (antidepresivos ISRS, estabilizadores o ansiolíticos de bajo riesgo para síntomas agudos como hipervigilancia o insomnio), incluyendo duración, efectos adversos y su rol como puente hacia la terapia profunda. La prioridad es establecer una alianza terapéutica segura y empática, donde el paciente se sienta contenido sin revivir el trauma de forma descontrolada.
La Fase Terapéutica: Reprocesando el Trauma desde lo Inconsciente y lo Somático
El tratamiento integra herramientas psicoanalíticas y específicas para trauma, con énfasis en la seguridad y el ritmo del paciente.
- Psicoterapia Psicoanalítica:
Esta es la base para traumas complejos o transgeneracionales. A través de sesiones regulares, exploramos asociaciones libres, sueños, transferencia y contenidos inconscientes que mantienen el trauma activo. Por ejemplo, un trauma político o de abuso puede reactivar miedos infantiles o patrones familiares no resueltos. Al verbalizar y comprender estos mecanismos en un espacio cálido y confidencial, el paciente integra la experiencia, reduce la carga emocional y reconstruye una narrativa coherente. Este proceso gradual disminuye síntomas como evitación o hipervigilancia y fortalece la capacidad de regulación emocional.
- EMDR para Reprocesar Traumas Específicos y Complejos:
EMDR (Eye Movement Desensitization and Reprocessing) es una herramienta clave en mi práctica, especialmente efectiva para TEPT y trauma psicológico. Esta técnica validada reprocesa recuerdos traumáticos que generan intrusiones o disociación. Durante las sesiones, focalizamos en imágenes, creencias negativas («soy vulnerable», «el mundo es peligroso»), emociones y sensaciones corporales asociadas al trauma, mientras realizamos estimulaciones bilaterales (movimientos oculares, taps o sonidos). Esto desensibiliza el impacto, transforma creencias disfuncionales en adaptativas y libera la «memoria corporal» atrapada. Muchos pacientes experimentan alivio rápido en flashbacks, pesadillas y hiperactivación, incluso en traumas complejos o transgeneracionales.
- Enfoques Complementarios y Prevención:
Incorporo perspectivas de terapia familiar si el trauma afecta dinámicas relacionales o transgeneracionales. Recomiendo prácticas somáticas como mindfulness corporal, grounding o regulación autonómica para restaurar la sensación de seguridad en el cuerpo. El tratamiento es flexible: sesiones semanales o quincenales, con duración variable (meses a años en traumas complejos), siempre adaptado al ritmo y necesidades del paciente. También ofrezco acompañamiento victimológico en procesos judiciales cuando aplica.
Resultados y Recuperación Sostenible: De la Sobrevivencia a la Plenitud
Con este abordaje integral, los pacientes suelen reportar reducción significativa de síntomas: menos intrusiones, mayor capacidad para enfrentar recordatorios sin pánico, mejor regulación emocional y reconexión con la vida cotidiana. El trauma deja de dominar la narrativa personal y se integra como parte de la historia, permitiendo crecimiento postraumático: mayor empatía, resiliencia y sentido vital. La prevención de recaídas es clave: al reprocesar raíces profundas, se gana herramientas para manejar futuros estresores sin reactivación traumática.
Ofrezco atención ética, cálida y confidencial, con aranceles diferenciados para accesibilidad. Si estás lidiando con las secuelas de un trauma o síntomas de TEPT que interfieren en tu vida, contáctame para una evaluación inicial. Juntos podemos trabajar en la reparación profunda y en recuperar la sensación de seguridad y libertad.
¡Agenda tu cita hoy y da el paso hacia la sanación! Visita drasantamaria.cl o escríbenos directamente. El trauma puede cambiar la vida, pero con el acompañamiento adecuado, también puede transformarse en fuente de fortaleza.